Con lo que se ha avanzado en el campo de las memorias flash, se podría diseñar una nueva consola que funcionara con cartuchos flash, sobretodo si fuera una consola para niños.
Imaginaros un cartucho de un juego de Gameboy Advance, lo que hace contacto con la consola seria como un Usb pero más ancho y el interior seria la típica memoria flash y no circuitos, con esto mantendríamos la esencia de las consolas portátiles y sus juegos en cartuchos, aunque más avanzados en rapidez y almacenamiento. No es algo caro, memorias de 2 gigas valen para el consumidor final 4 o 5 €, para los fabricantes tiene que valer mucho menos.